El centro de Guadalajara, un arquetipo de la ciudad sonora

Caminar por la calle, la acera y todos los caminos que planteamos a voluntad, en búsqueda de nuestro espíritu urbano, en el expresamos nuestra forma de ser, en la necesidad o deseos de ir en nuestro propio andar, trazando una huella, como el grafitero que raya su estilo en el muro, dejamos en cada pisada, una marca sonora, para reconstruir la ciudad que suena y escuchamos, es el lugar sonoro, apropiado por nuestros pasos y el propio ritmo al recorrer sutilmente la tierra bajo el deseo de transformarla a nuestro placer , “…keep undergroud”. 

recorridos sonoros peatonales1

  1. Es ésta la verdadera función del imaginario habitante, como una figura que surge y se recrea en los efectos sonoros percibidos del espacio y su relación en los recorridos que se convierten en itinerario de caminos cambiantes. ↩︎
Bipbop underground by florentcamacho colaboración con Tenochticklan y Arturo de la Torre grupo
Son cof-cof by florentcamacho colaboración con Tenochticklan y Arturo de la Torre grupo
Es entonces que, desde la visión estética propuesta por los artistas, como la misma apropiación, es la practica de una reinvención poética del espacio, se están formando acciones artísticas donde la postura es la nueva espacialidad y temporalidad para recorrer las ciudades, así como la apropiación de sus paisajes artificiales como los que configuran los neones de las fachadas de las tiendas de servicio, dispendios de comida rápida y los bajos puentes, y centros históricos inacabados, son los no-lugares (Augé, 1992) donde esta la manifestación de los recorridos a la deriva, por reescribir las ciudades vacías son una característica emergente de las ciudades; es el imaginario sonoro que construye una espacialidad al ir en la cacería de los lugares del bullicio y del ruido colectivo.

En un ejercicio por generar una tipología de la imagen y formas imaginadas en que se define la ciudad contemporánea, es desde lo sonoro que Guadalajara emerge del imaginario social de nuestro tiempo, como una ciudad sonora. En esta ciudad que encontramos inacabada, fracturada y en proceso de planificación, surgen formas de abordarla y transformar la ciudad en una doble dirección, la ciudad que nos transforma y la que es reconstruida inmaterialmente desde nuestro imaginario.

Desde nuestra propio sentido de apropiación, definiéndola y organizándola dentro del caos de formas de coexistir, surge de una necesidad de controlar el caos en rituales y actividades cotidianas.

Es así como surge la apropiación espacio–temporal en el ejercicio de caminar, como medio de abstraer la ciudad ante la angustia de su escala impuesta y del desconocimiento de la ciudad que se nos presenta ante nuestros sentidos, surge la necesidad de una transformación estética, tal como  expresiones abstractas, fruto del sentimiento de empatía espacial la fuerza del Einfühlung según Worringer Wilhelm (1911), producido ante la angustia del espacio reconocido, nos adentramos en su conquista por medio de los pasos y la experiencia de recorrerlo. Es donde la transformación imaginaria de la urbe sucede, ante la falta de la propuesta empática y el limpio sentido de belleza de la ciudad edificada, o de una estructura amigable para ser transitar, surgen las formas creativas de apropiación peatonal.

Por tanto, la urbe es nuestro sitio de estudio y es desde su percepción sensorial sonora que estudiamos su apropiación y transformación, bajo la idea-tipo de una ciudad sonora –en la que nos adentrarnos desde la perspectiva del espacio vivido urbano, desde su escucha–, como una compleja situación sensorial de reacciones y acciones sonoras de la escucha. Por lo que es de nuestro interés comprender cómo se genera esta situación de urbanidad desde los ambientes sonoros, como suena la ciudad y como se define en su significación del lugar. Así es a partir de esta idea de la ciudad sonora, que se convierte en el arquetipo que resurge de los propios mitos de la gente en este estudio, que resurge de las mismas impresiones quien la habita. No son las nuevas imágenes que rompen con la inercia del concepto de la ciudad contemporánea, anclado en lo nuevo y lo bello, es decir bajo el ideal estético de lo visual y lo trascendentalmente contemporáneo, inmersa en los cánones impuestos de las ciudades globales es por su presencia sonora.

La nueva cultura conectada a la ciudad emergente, que es cultura sea de usos y de experiencias las más cotidianas, o que sean éstas de miradas las más estéticas o las más contemplativas, no se manifiestan contra el vacío, vacío heredado de urbanismos pasados que sucedieron, o vacío engendrado por la extensión actual siempre más alejados de los territorios urbanos. Para esta nueva cultura urbana donde se cuestiona la imaginación vive el urbanismo

(Chalas, 1996, p. 40)


Si partimos que estamos inmersos en la oralidad y la expresión sonora cultural de nuestras festividades y ceremonias, tradicionales de pueblos originarios que producen lo que aquí se estaría clasificando como ruido. Este tipo de confusiones se han generado desde la concentración de la sociedad en los centros de las poblaciones tal como se ha documentado el malestar no es igual para todos habitantes y la problemática descripción que retoma Jesús Jáuregui de la publicación de la carta de Rosa Morada difundida por el historiador Jean Mayer para la revista Vuelta, describe, más allá del origen de la palabra “mariachi”, una problemática sobre la apreciación de la cultura sonora ordinaria. La cita se basa en una correspondencia entre el presbítero Cosme Santa Anna (1825-1892) encargado de la Parroquia de Rosa Morada bajo la orden de la Arquidiócesis de Guadalajara y el obispo Diego Aranda y Carpinteiro (1776-1853):

Al acabarse los divinos oficio en mi Parroquia en el sábado de gloria encuentro que en la plaza y frente de la misma iglesia se hallan dos fandangos…sé que esto es en todos los años en los días solemnísimos de la resurrección del señor y solo que ya sabemos cuántos crímenes y ecseso (sic) se cometen en estas diversiones, que generalmente se llaman por estos puntos mariachis, solo nosotros porque lo vemos, lo podemos creer y nos horrorizaos al ver que no hay autoridades que repriman desórdenes reprobados por la moral y las leyes que nos rigen (Meyer, 1998, p.117)

enunciaciones peatonales

Acción artística: arquitectura de lo invisible, rio-latir y el proyecto «hacia una proxémica feminista urbana»

Las últimas manifestaciones del 8M (Camacho, 2024), la recuperación de la calle para las protestas y procesiones, así como la del Corpus Christi que sale del templo del Expiatorio para caminar las avenidas, como en el ciclo ritual de la llevada de la virgen de Zapopan, la marcha LGBT, son las plazas públicas punto de partida, y la calle es retomada a voluntad, por el deseo y exigencia de caminar en la ciudad. Es el centro de la ciudad de Guadalajara, el epicentro de estas manifestaciones y expresiones peatonales, hay en estas un fervor que se da en el ambiente, se escucha a los paseantes, gritar, exigir, gritar, bailar y danzar.

Registro de la manifestación del 8-M 2024

Entrevistas y acciones artísticas

Acción artística comentada en el podcast con sus creadores para analizar el proceso e impacto en el espacio público